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18 may. 2008

UNA MAÑANA EN EL ZOO




Con retraso.

Ocurrió el día de la madre.
Como podría ocurrir cualquier día.
Excepto que ese día era especial,
su prima había venido.






Aprovechando que los primos estaban juntos, decidimos llevarlos al zoo, para que los niños se familiaricen con la naturaleza.


















Cómo disfrutaron los peques...y disfrutamos los mayores viéndolos a ellos.


















El pequeño, más intrépido, desafía al animal con la gorra.














Al tener a lola en casa, los conejos les eran familiares.














Olisqueaba restos de comida en la papelera, o
¿Buscaba la salida?














Cuando el Pavo real extentió sus plumas en abanico quedaron boquiabiertos














Una vez que había posado, el Pavo real se dió la vuelta y se marchó tontoneándose.

Qué felicidad si no hubiese despedidas.

8 comentarios:

  1. Al ver tus fotos recordé cuando nosotros íbamos al zoo con nuestros hijos. Ellos disfrutaban y nosotros también, sobre todo delante de la jaula del gorila, que era todo un artista actuando, jeje. Ellos crecieron y hace mucho que no he ido al zoo. Ahora tengo que ir porque además lo han reformado y aunque no llevemos a los niños de la mano, nosotros también disfrutamos viendo a los animales.
    Gracias, Kety, por tu visita y tu comentario en mi blog, pero sobre todo por seguir aquí compartiendo tus cosas con nosotros.
    Un abrazo.
    Conchi

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  2. Las despedidas si si dan penita, pero amiga has disfrutado de tus seres queridos y como no!!!!esa niñita de gorro la he visto en otro blog!!!Felicidades Kety un abrazo fuerte!!!

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  3. Las despedidas no nos gustan a nadie, pero "que nos quiten lo bailao", como se suele decir.

    Lo que hay que hacer es preparar la proxima visita.

    No quedarse parada, sin mas, soñar tanto con el pasado como con el futuro, y condicionarlo...

    un abrazo, amiga

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  4. Conchi, los recuerdos siempre están ahí.
    En mi caso, los nietos me han devuelto esos años..., que por ley de vida, son irrepetibles.

    Vivianne, ya lo creo que he disfrutado con ellos, quizá por eso, son tristes las despedidas.

    Antiqva, tienes toda la razón, que me quiten lo bailao. Por supuesto que ya está prevista otra visita.

    Abrazos

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  5. Que magnifico día habrás pasado con tus nietos en ese zoo, yo lo se por esperiencia cuando llevaba a los mios y se divertian a lo máximo.
    Además necesitas tu tambien expandirte para sacar nuevas sabias en tu web.
    Un gran saludo de este abuelo.

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  6. Qué hermosos son los pavos reales!

    Y las despedidas... ay...ay...

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  7. Ya me dieron ganas de ir al zoològico.
    Fotos tiernas.

    Recibe abrazos...

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  8. Los demás animales la verdad es que son alucinantes, a mí me enternece mucho verlos, otros me admiran, otros me imponen, otros me asustan... Pero cada uno es un ser único, y jamás una "cosa".

    Cuando tenemos una colección de "cosas" valiosas, tenemos un museo. Nada que ver con un zoo.
    Cuando tenemos un conjunto de animales metidos en jaulas tenemos una cárcel. Eso es un zoo.

    Cárcel para quien no cometió más delito que el de ser distinto, y condenado a una existencia monótona y frustrada. Sin libertad, sin su espacio, sin... Tood aquello por lo que le gustaría vivir.

    Odio los zoos. No me gustaría estar en uno, y yo creo que a nadie.

    Las despedidas siempre son tristes. Como decía Esquilo (verso 442 de Suplicantes) "no hay desenlace posible sin dolor". Triste y cierto, pero se tiene la esperanza de los encuentros venideros.

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